Cutty Sark "Secret Club": un sorprendente viaje en el tiempo



Whisky Cutty Sark ha recreado en Madrid los escenarios más importantes de su historia a través de una acción única que ha permitido trasladarnos siglos atrás en un original viaje en el tiempo.



Cerca de un millar de personas hemos podido disfrutar de esta experiencia sin precedentes. Porque existen historias que merecen la pena ser contadas y recordadas y la de whisky Cutty Sark es una de ellas. 



La historia de Whisky Cutty Sark comenzó en el año 1790.

Entonces, uno de los mayores representantes de la poesía escocesa, Robert Burns, escribió un poema en el que dio protagonismo a un personaje que, sin quererlo, no solo sería crucial en su carrera literaria, sino también importantísimo para la historia de la marca. 



Un cementerio a las puertas de una iglesia, una noche oscura, y un agricultor traído desde la Escocia del siglo XVIII...


Al comienzo de la original propuesta, fuimos recibidos por Tam O´Shanter, el personaje protagonista de la obra de Burns en donde aparece por primera vez la palabra "Cutty Sark" (en referencia a un “vestidito corto” llevado por uno de los personajes de la obra). 


Tras esto, y guiados por Tam, llegaría el segundo salto en el tiempo, en esta ocasión hasta el Londres de principios de 1923, hasta la tienda de vinos y espirituosos Berry Bros & Rudd. 

Allí,  descubrimos a uno de los mejores ilustradores de la época, James McBey, trazando los primeros bocetos de la etiqueta de la marca.


Unos pasos más allá, guiados por el ruido del mar y de las gaviotas, y por el olor a humedad y a barricas de whisky, pudimos conocer al capitán Bill McCoy, el mayor contrabandista de destilados de la época de la Ley Seca. 



Rodeados de agentes de la ley, y guiados hasta un control aduanero, llegamos a la última de las paradas que nos daría acceso a la fiesta más auténtica del Nueva York de los años 20.


Tras sellar nuestro pasaporte, y dejando a un lado las máscaras que nos habían acompañado durante todo el viaje,...


pudimos disfrutar, al final del recorrido, de los mejores sonidos de jazz y swing, los movimientos más sensuales de artistas del cabaret neoyorkino 


y la gastronomía y coctelería más características de la época dorada del S.XX.



Una experiencia única que pudimos disfrutar todos los afortunados que asistimos a SECRET CLUB: Un viaje en el tiempo, en el que el protagonista éramos nosotros.





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