CORTAR JAMÓN: AHORRAR Y DISFRUTAR



Un buen corte de jamón nos permite mejorar la presentación y nos posibilita su degustación en óptimas condiciones. Pero además, nos permite incrementar el aprovechamiento de la pieza, lo que conlleva un sustancial ahorro, algo muy interesante para nuestros bolsillos.
Partes del jamón




Cómo partir el jamón:

El jamonero debe colocarse a una altura y una posición en la que el corte pueda realizarse cómodamente, sin forzar ningún movimiento ni postura.


Ponemos el jamón en la tabla de cortar con la pezuña siempre hacia arriba.

Con un cuchillo de hoja ancha, perfilamos la caña rodeándola con el filo.

Es necesario retirar la piel y la grasa exterior que cubren la zona de la maza hasta que aparezca la carne. Conviene ir pelando según se vaya consumiendo.

El corte se debe realizar con pulso firme y con el cuchillo jamonero bien sujeto, evitando hacer surcos.
Comenzar el corte en una única dirección que es la que marca el eje del jamón.
Cortar en lonchas finas y no muy largas (6-7 cm).



Conforme vayamos avanzando en el corte, debemos retirar la piel y la grasa exterior de los bordes. Al llegar al hueso de la cadera haremos un corte incisivo alrededor del mismo, para que las siguientes lonchas salgan limpias de esta zona.


Después le daremos la vuelta al jamón, quitándole la corteza y procederemos a cortar la babilla al igual que la parte principal.



Tanto el hueso del jamón, como la carne que no se pueda cortar en finas lonchas, lo aprovecharemos como ingredientes de multitud de exquisitos platos: guisos, caldos, salsa para pastas, croquetas, picadillo de sopas, tortillas,...etc. 


¡Disfruta cortando jamón, 
                                disfruta ahorrando¡








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